sábado, 13 de octubre de 2018

Upstart Crow

Enlace a mi artículo acerca de Upstart Crow, serie de comedia de la BBC sobre la vida de Shakespeare.

viernes, 12 de octubre de 2018

Dalí cineasta



Dalí fue un célebre pintor y un magnífico escritor. También, como es sabido, llevó su universo al cine. Estas fueron sus películas. Para conocer también sus guiones no realizados, ver Salvador Dalí. Obra literaria.

1929 Un perro andaluz (Un chien andalou, de Luis Buñuel) 16 m.
Primera y más importante película surrealista de la historia. Escrita a cuatro manos por Dalí y Buñuel, lleva la poesía de los sueños al cine.

1930 La edad de oro (L’Âge d’or, de Luis Buñuel) 63 m.
Nueva colaboración entre Dalí y Buñuel, que terminó en solitario el proyecto. Muestra la imposibilidad del amor contra la sociedad.

1932-1997 Babaouo (Manuel Cussó Ferrer) 66 m.
Guion de Dalí de 1932, llevado a la pantalla en 1997. Un personaje va en pos de su amada.

1945 Fragmento de Recuerda (Spellbound, Alfred Hitchcock) 3 m.
Se ilustra un sueño del protagonista con decorados e ideas de Dalí.

1946-2003 Destino (Walt Disney, Dominique Monfery) 7 m.
Proyectado y diseñado en 1946 por Dalí para la Disney, este corto de animación no fue realizado hasta 2003 por iniciativa de Roy Disney, sobrino de Walt.

1952 Don Juan Tenorio (Alejandro Perla. Decorados y diseño de vestuario de Dalí) 1h 50 m.
Filmación de la representación teatral que se venía poniendo en escena desde 1949 en el teatro María Guerrero de Madrid, dirigida por Luis Escobar.

1954-1962 La aventura prodigiosa de la encajera y el rinoceronte (L’Histoire prodigieuse de la dentellière et du rhinocéros, con Robert Descharnes) Resumen de 8 m.
Película paranoico-crítica inacabada, con cinco horas de metraje rodado. Acto 1: en el Louvre con La encajera de Vermeer. Acto 2: en el zoo de Vincennes, con un rinoceronte. Acto 3: en el estudio de Dalí, muestra el proceso creativo del cuadro. Y otras tomas, con la encajera, Gala y varios juegos visuales. Un vídeo de Alejandro Mos Riera de 2017 hace un montaje con estos materiales y otros fragmentos relacionados, como reportajes anteriores o partes de Caos y creación.

1960 Caos y creación (Chaos and Creation, con Philippe Halsman) 18 m.
Dalí reflexiona sobre arte y presenta una performance con una moto, unos cerdos y una chica en un escenario inspirado por Mondrian.

1965 Dalí en Nueva York (Dalí in New York, con Jack Bond) 57 m.
Documental de autopromoción con declaraciones y happenings.

1965 y 1966 Salvador Dalí (Andy Warhol) 24 m.
Tests de pantalla mostrando al pintor.

1966 Autorretrato blando de Salvador Dalí (L’Autoportrait mou de Salvador Dalí, Jean-Cristophe Averty, con Orson Welles de narrador) 70 m.
Documental con Dalí haciendo sus cosas en Portlligat.

1968 Improvisación de un domingo por la tarde (Improvisation sur un dimanche après-midi)
Audiovisual musical. Sin más datos. Ver la ficha en IMDB.

1975 Impresiones de la Alta Mongolia. Homenaje a Raymond Roussel (Impressions de la Haute Mongolie. Hommage à Raymond Roussel, con José Montes Baquer) 50 m.
A partir de unas micciones en el aro metálico central de un bolígrafo del hotel Sant Regis de Nueva York se visualiza un viaje alucinógeno con personajes mitológicos, mediante retoque de las microimágenes. Termina con un happening en Granollers de 1974. Más información aquí.

1975 Cuando pasan las jirafas (Quand passent les girafes, Maurice Costa y Gabriel Cuer) 14 m.
Mediante una colaboración entre el Museo de Figueras y la ciudad de Avignon, Salvador Dalí organizó unos fuegos artificiales con 71 años, recordando su cuadro Jirafa en llamas (1937). Grandes estructuras de jirafas son quemadas junto al puente de Avignon. Éste es el documental sobre el evento, estructurado sobre una entrevista a Salvador Dalí en Portlligat, ilustrada con varios de sus últimos cuadros.

1985 Proceso al azar
Aunque no se trata de una película de Dalí, sí tiene relación con él. En 1985 se organizó un congreso científico en su museo de Figueras, que fue grabado en vídeo. Más información aquí.

domingo, 7 de octubre de 2018

El transhumanismo



Después de ver una modesta película de ciencia ficción titulada Amelia 2.0 (2017), basada en la obra de teatro The Summerland Project (2011), se despierta la curiosidad sobre el transhumanismo. En esa ficción estadounidense, a una enferma terminal se le transfiere la información de su cerebro a un cuerpo artificial, con la oposición de un senador conservador.

El transhumanismo es un movimiento que defiende y pronostica un avance evolutivo del homo sapiens a través de la tecnología. Define una primera etapa evolutiva biológica, una segunda cultural y una tercera tecnológica. En ésta se combatiría el envejecimiento, se elevaría el coeficiente intelectual, se conseguiría más fuerza física y se fusionaría la inteligencia humana con la artificial.

A lo largo del siglo XX se sentaron las bases del transhumanismo, con matices paracientíficos trascendentalistas. El belga Fereidoun M. Esfandiary, crionizado a su muerte en 2000, le dio un impulso en los años sesenta. El inglés Max More concretó una serie de principios transhumanistas en 1988, creando la corriente transhumanista llamada extropianismo, de tendencia derechista (individualista, clasista y liberal).

También existe una asociación transhumanista mundial, fundada en 1998 y denominada Humanity Plus desde 2008. Su sede está en Los Ángeles, California. Se dedican al estudio de los avances, las virtudes y los defectos del transhumanismo. Agrupa a los partidarios de la rama izquierdista, preocupada por el acceso igualitario a las tecnologías. El Instituto de Ética y Tecnologías Emergentes, fundado en 2004 por Nick Bostrom y James Hughes, estudia desde el tecnoprogresismo (transhumanismo democrático) las implicaciones del desarrollo tecnológico en la sociedad.

Desde la visión que defiende lo natural como sagrado, tanto en la derecha (creacionismo) como en la izquierda (biocentrismo), se critica al transhumanismo por suplantar el trabajo de los dioses creados por las religiones o el de una supuesta Naturaleza sabia y consciente. El método científico (empirismo y pensamiento crítico) y el humanismo ilustrado (que añade la cultura y la ética) quedan eliminados de la ecuación.

El Vaticano se declaró en 2002 contrario al transhumanismo por colocar al ser humano en el lugar de su Dios de ficción. De igual modo, los grupos naturalistas se oponen a las premisas transhumanistas por alterar la diosa Naturaleza, sin tener en cuenta que el ser humano se define por su capacidad de artificio. Lo artificial es lo que está creado por los humanos de modo intencionado: la agricultura, la ganadería, la arquitectura, la literatura, las sociedades, los taburetes, el gazpacho o los cantos regionales.

Las nuevas religiones adoptan postulados del transhumanismo, confiriéndole una visión trascendentalista emparentada con la literatura y el pensamiento mítico, y confundiendo la ciencia con la ficción y la idea poética de un cosmos interconectado por cables invisibles. Forman parte de este conglomerado ciertas corrientes orientalistas, esotéricas, de medicinas alternativas, etc. Les encanta adaptar la física cuántica a sus delirios mágicos, incluyen conceptos difusos como fuerzas, energías o karma y practican rituales como el reiki, el yoga, la cábala, el veganismo, la meditación trascendental, la acupuntura, la homeopatía o el tarot. Todos estos movimientos son un grupo parasitario involucionista que infecta a amplios grupos progresistas con su espiritualismo descerebrado y dificulta los avances científicos, tecnológicos y sociales.

Uno de los conceptos más interesantes del transhumanismo es el de la trasferencia mental. Se trataría de conseguir extraer la información de la mente humana del cerebro y el sistema nervioso para trasvasarla a un contenedor artificial. Actualmente, esta operación no es posible, pero implicaría consideraciones filosóficas de primer orden, como la coexistencia de varios yo.

El transhumanismo evoluciona, cuestionado por la bioética, que se ocupa de los problemas éticos planteados por los avances científicos. En este ámbito se hallan prácticas como las transfusiones de sangre, la eutanasia, los trasplantes de órganos, los anticonceptivos, la reproducción asistida, el aborto, la ingeniería genética, la inteligencia artificial o las energías limpias. Ni que decir tiene que los círculos reaccionarios se oponen a todas estas cuestiones avanzadas, con sus argumentos anteriores al paso del mito al logos de hace 2.500 años.

Otra de las ramas científicas que suscita controversias éticas es la nanotecnología, que modifica la estructura molecular, y por tanto es capaz de transformar la materia. Su aplicación genera recelos en el campo alimentario, médico y medioambiental, aunque su estado actual es muy avanzado y ha conseguido progresos importantes como la creación del grafeno, el impulso de los diagnósticos clínicos o la evolución de la industria solar, textil, ganadera, informática, etc.

El transhumanismo es una corriente de anticipación. Es obvio que los avances científicos y tecnológicos se suceden a un ritmo vertiginoso, y su presencia imparable en las sociedades humanas es un hecho. Que existan grupos religiosos o neorreligiosos a los que la realidad les supere no es algo infrecuente en la historia. Lo que se precisa es un movimiento global organizado que encauce éticamente la evolución de la ingeniería, para lograr un mundo más justo, más habitable y más alegre, como ya teorizaron los ilustrados europeos, los abolicionistas, los socialistas científicos o los actuales tecnoprogresistas.

lunes, 1 de octubre de 2018

Proceso al azar



En el Museo Dalí de Figueras se celebró un congreso científico y filosófico en noviembre de 1985 con el nombre de Proceso al azar. Cultura y ciencia: determinismo y libertad. Lo coordinó el científico y divulgador español Jorge Wagensberg (1948-2018), director del Museo de la Ciencia de Barcelona entre 1991 y 2005.

En el simposio participaron, además de Wagensberg, seis prestigiosos expertos:

Peter Landsberg (1922-2010), físico alemán, y filósofo científico preocupado por la entropía. La Eficiencia de Landsberg indica la conversión más alta posible de energía solar en eléctrica.

Gunther Ludwig (1918-2007), físico y filósofo alemán experto en mecánica cuántica.

René Thom (1923-2002), matemático francés. Ver Teoría de las catástrofes en Notas.

Evry Schatzman (1920-2010), astrofísico francés especializado en la estructura de las estrellas.

Ramón Margalef (1919-2004), biólogo español que aplicó la teoría de la información a la ecología.

Ilya Prigogine (1917-2003), químico ruso, premio Nobel en 1977 por formular las estructuras disipativas.

Con sus ponencias y debates se publicó un libro colectivo (Tusquets, 1986) y una caja de DVD con las grabaciones efectuadas por Gonzalo Herralde (Editrama, 2008), con resúmenes disponibles en Youtube desde 2017. Todos los intervinientes han fallecido.

En la inauguración del evento se leyó un texto de saludo del anfitrión, Salvador Dalí, titulado El Enigma Estético, mientras el pintor, de 81 años, seguía las jornadas por un circuito cerrado de televisión. Cuando los científicos se acercaron a saludarle, Dalí recomendó a Thom y a Prigogine que hicieran las paces, tras observarlos discutiendo en las jornadas. Este es el texto que escribió, al que he añadido siete notas aclaratorias:

El Enigma Estético

Amigos, meditad y tened en cuenta el gran honor que nos hacen los sabios y científicos al traernos sus últimos conocimientos bajo la Cúpula del Museo.

Considerad y meditad que el propio Leibniz quiso continuar el Arte Combinatorio de Raimon Llull, el Doctor Iluminado; las ruedas combinatorias funcionaban gracias a un hilo rojo que las atravesaba por el centro y que estaba cosido al pergamino, y, de Noche, decía que, si se tenía la costumbre, continuaban rodando y combinándose en el Sueño, como las ruedas del Fuego Ardiente, tal y como quería Heráclito el Oscuro.

El fenómeno Estético está estrechamente ligado a la Historia de la Ciencia, aunque sólo sea por el mero hecho de que en ambas se da la elección experimental.

Saliendo de las tinieblas medievales de Raimon Llull, que era un poeta, reencontramos la plena luz, cuyo estudio científico inicia el Príncipe de Broglie, otro poeta. El largo debate entre la Teoría Ondulatoria y la Teoría Corpuscular llegó a la siguiente conclusión: la luz es la vez onda y corpúsculo.

En la termodinámica, la dualidad contenida entre la entropía y la neguentropía se convierte en el filosóficamente comprensible principio de indeterminación de Heisenberg.

Después de Heisenberg y de su principio de indeterminación, sabemos que existen átomos encantados, toda vez que el encanto es una propiedad de ciertos átomos.

No es posible encontrar una noción más estética que la reciente Teoría de las Catástrofes de René Thom, que se aplica tanto a la geometría del ombligo parabólico como a la deriva de los continentes. La teoría de René Thom ha encantado todos mis átomos desde el día en que empecé a conocerla.

Notas:

Leibniz: filósofo y matemático alemán (1646-1716) que escribió Disertación acerca del arte combinatorio, inspirado en el Ars Magna de Ramon Llull.

Ramon Llull: filósofo místico mallorquín (1232-1315) que intentó combinar teología y filosofía con la ayuda de una máquina de su invención.

Heráclito: filósofo de la antigua Grecia que creía que el fundamento de todo era el cambio constante, procedente de la contradicción y simbolizado en el fuego.

Luis de Broglie: físico francés (1892-1987) premio Nobel en 1929 por su descubrimiento de la naturaleza ondulatoria del electrón: las partículas pueden ser onda y corpúsculo a la vez.

Entropía y neguentropía: la entropía determina la organización de un sistema; la neguentropía o entropía negativa fue propuesta por Schrodinger en 1943 como la tendencia de un sistema natural a modificarse según su estructura. Se suelen identificar como desorden y orden.

Principio de indeterminación: enunciado por Heisengerg en 1925, afirma que no se puede medir a la vez la posición y el movimiento de una partícula. Es uno de los fundamentos de la mecánica cuántica, que entra en contradicción con la física clásica.

Teoría de las catástrofes: el matemático francés René Thom formuló en 1969 que los sistemas estables son propensos a manifestar discontinuidad. Un factor minúsculo puede provocar un cambio brusco e irreversible. Se aplica en geología, en biología y en sociología. Dalí encontró concomitancias entre su fijación por la estación de Perpignan y las teorías de Thom.

La teoría de las catástrofes formula siete rupturas o catástrofes elementales: pliegues, cúspides, colas de golondrina, mariposas, ombligo hiperbólico, ombligo elíptico y ombligo parabólico. Toda una poesía matemática que a Dalí le vino como anillo al dedo para engarzar con sus obsesiones paranoico-críticas.

En primer lugar, la estación de Perpignan se convertía en el punto exacto en del que se reunían el mito del rapto de Europa (el toro sería la península Ibérica) y la deriva de los continentes. Así lo explicaba Dalí en la revista Época (29-4-1985):

Desde hace muchos años (y la cosa sigue sucediéndome), siempre que contemplo el mapa de Europa mi dedo índice se lanza instintivamente y se fija en un punto concreto entre las ciudades de Salles y Narbona. Partiendo de esta experiencia reveladora, siempre he afirmado que las fuerzas tectónicas que sostuvieron a Europa, cuando se produjo la disgregación de los continentes, actuaron en esa concreta zona. Muchos lo tomaron a broma hasta que Thom, uno de los grandes matemáticos contemporáneos, ha venido a darme la razón situando el lugar exacto en Perpignan.

Además, durante los años ochenta y hasta el final de su vida, sus cuadros se centraron en estas cuestiones. Así, El Escorial y caligrafía catastrofeiforme (1982), Contorsión topológica de figura femenina convirtiéndose en violonchelo (1983), El rapto topológico de Europa. Homenaje a René Thom (1983), y la Serie de las catástrofes, que incluye su último lienzo, La cola de golondrina (1983). También escribió veintinueve páginas de un Tratado de escritura catastrofeiforme (1982), pendiente de editar.


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