miércoles, 9 de noviembre de 2016

Bendito cortapizzas

Promoción de un novedoso cortapizzas. 
Introducing Bruno Macías. Grabado en 2014 y editado en 2016.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Julio Cebrián, humorista gráfico (1929-2016)


Ha muerto Julio Cebrián. En 2010 escribí esto sobre él:

"Entre los humoristas gráficos españoles en activo, sigue destacando la labor de Julio Cebrián (1929). Este dibujante, caricaturista y pintor ha pasado por numerosas publicaciones, desde Don José hasta Interviú, incluyendo La CodornizCambio 16Madriz o El Mundo. Su feísmo crítico le hace ser el George Grosz español. Como tiene más de 80 años y parece que no se le hace mucho caso, me apetecía decir que seguramente no hay nadie que le iguale. En su sección de la web de Interviú se pueden ver sus trabajos más recientes".

>Ficha de Julio Cebrián en Tebeosfera.

lunes, 17 de octubre de 2016

Salpicón espaciotemporal


Un tango para Federico, 2016

El cantautor aragonés Joaquín Carbonell ha escrito una novela en torno al encuentro que mantuvieron Carlos Gardel y Federico García Lorca en el Buenos Aires de 1933. A partir de esta anécdota, Carbonell aprovecha para mezclar personajes y sucesos históricos con otros de ficción, en un homenaje personal al cantante de tangos y al poeta andaluz. La estructura del libro entreteje escenas que se desarrollan fundamentalmente en los años treinta argentinos y los ochenta españoles, estas últimas centradas en un joven periodista de Barcelona que investiga el asunto.

Se diría que el verdadero protagonista de la novela es el salto espaciotemporal, aunque no se trate de un relato de ciencia ficción. Baste decir que los capítulos se suceden vertiginosamente de esta guisa: Buenos Aires 1933 y 1983, Barcelona y Madrid 1983, Buenos Aires 1983, 1933, 1983 y 1933, Buenos Aires y Montevideo 1983, Barcelona 1984, Madrid 1985, Buenos Aires 1933, Madrid 1941, Buenos Aires 1983, Toulouse 1985 y Jaca 1987.

El elemento más atractivo del texto lo constituye la aportación de datos históricos relacionados con la cultura de los años treinta. Así, por ejemplo, uno de los personajes que pululan por la trama es el periodista Pablo Suero, que viajó a España en 1936 para entrevistar a las figuras más relevantes de la época, como recoge su libro España levanta el puño.

También somos testigos de un supuesto encuentro en Madrid con Pepín Bello, compañero de andanzas de Dalí, Buñuel y Lorca. Un interesantísimo y muy fabulador bon vivant que llegó a vivir 103 años y que nos cuenta su visión acerca de Lorca. A lo largo del libro aparecen también Jorge Luis Borges, Pablo Neruda y otros escritores y periodistas del momento.

Desfilan por el argumento referencias al franquismo, a la dictadura argentina, a la joven democracia española, y sucesos dramáticos en torno a esos momentos históricos y a varias relaciones de pareja turbulentas. Tangos, coplillas, poemas, citas literarias, hipódromos, devaneos, hechos luctuosos, juergas, un pacto de silencio, enfermedades, cobardías, pasiones, tabaco y alcohol, personajes reales camuflados, personajes de ficción con nombres reales… e incluso retazos de autobiografía.


Un improbable salpicón de marisco argentino que no se atraganta, con sus deliciosos pedazos de pulpo y langostino, acompañado de pimiento crudo y aderezado con vinagre de Jerez y aceite del Bajo Aragón. Buen provecho.

viernes, 14 de octubre de 2016

Ingredientes del cóctel Bob Dylan


1. Generación Beat: la contracultura
En 1961, Bob Dylan se traslada a Nueva York, concretamente al Greenwich Village, barrio bohemio de Manhattan, donde empieza a actuar en locales como el Gaslight. Es el epicentro de la Generación Beat, capitaneada por escritores estadounidenses de la década de los cincuenta, que rechaza los valores clásicos de su sociedad. Fueron los precursores de la contracultura y del movimiento hippie de los sesenta. Sus autores más relevantes fueron Jack Kerouac, Allen Ginsberg y William Burroughs. La obra literaria más importante de esta generación es En el camino (1957) de Jack Kerouac, una novela escrita como un monólogo interior. El poeta Allen Ginsberg secundó en 1996 la iniciativa para promover la candidatura de Bob Dylan a Premio Nobel de Literatura, que le llegó veinte años después.

2. Woody Guthrie: el folk
Bob Dylan había ido a Nueva York con la idea fija de visitar a su ídolo, el cantante folk Woody Guthrie. Éste estaba ingresado en un hospital psiquiátrico de la cercana Nueva Jersey. Guthrie era para Dylan la verdadera voz del espíritu estadounidense, con su defensa de los oprimidos y su estilo musical, heredero de las melodías populares. Otro de los ídolos de Dylan era el cantante country Johnny Cash, con el que llegó a entablar amistad. Pero el eslabón entre Guthrie y Dylan es Pete Seeger, heredero artístico del primero y padrino folk del segundo.

3. Robert Johnson: el blues
El cantante negro Robert Johnson, fallecido en 1938, que sólo dejó grabadas 29 canciones, es uno de los grandes pioneros del blues, tanto por su aportación a la música como por la poesía de sus letras. También sentó las bases del rock and roll. Es uno de los bluesman a los que se atribuye la leyenda del pacto con el diablo en un cruce de caminos, intercambiando su alma por la habilidad musical. En un breve y sorprendente período de tiempo en 1961, Bob Dylan también pasó de ser un mero intérprete a componer muchas de sus mejores canciones. En abril de ese mismo año fue telonero de John Lee Hooker, uno de los grandes del blues.

4. Rimbaud y Verlaine: el simbolismo
En la Francia de finales del XIX, dos poetas malditos, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud, establecieron su propia contracultura adoptando el simbolismo de Charles Baudelaire, y sentando las bases de las vanguardias del siglo XX. Bob Dylan se empapó de sus poemas y los utilizó como vehículo para crear un universo literario plagado de figuras oníricas de gran fuerza expresiva. Ya en 1975, la influencia literaria se centra en Antón Chéjov, escritor realista ruso de gran calado psicológico.

5. Yahvé y Jesucristo: la religión
Bob proviene de una familia judía y su obra está impregnada de la visión trascendental de la vida y de citas de la Biblia. En 1978 tiene una visión de Jesús y lanza tres discos cristianos evangélicos entre 1979 y 1981, lo que no impide que después se una a una secta judía, que en 1997 toque para el papa o que en 2009 grabe un disco de villancicos. Si la religión es el opio del pueblo, para Dylan ha sido una constante inspiración, sin olvidar el empujón de otras sustancias, como la marihuana, las anfetaminas, el LSD y la heroína, célebres modificadores neuronales que potencian el misticismo.

6. Like a Rolling Stone: el rock and roll
Ya en su adolescencia, antes de viajar a Nueva York, Dylan había formado parte de algún grupo de rock. Pero entre 1961 y 1965, su imagen pública fue la de un cantautor acústico. Así que cuando en 1965 decidió dar el salto a los arreglos eléctricos, su público lo vivió como una traición. La presentación pública de su primer disco de rock, en el Newport Folk Festival de ese año, constituyó un escándalo (no volvió a actuar en él hasta 32 años después). En Mánchester, dentro de la gira 1965-66, un espectador le gritó “¡Judas!” por el mismo motivo. De cualquier manera, la influencia del tema Like a Rolling Stone y de Dylan en el rock es insuperable. Los adolescentes del siglo XXI escuchan versiones de Knockin' on Heaven's Door o Desolation Row y no saben que son temas de Dylan.

El Nobel de Literatura es el máximo galardón mundial a las letras. Bob Dylan es un indiscutible merecedor de este premio por su poesía. Pero su aportación a la música del siglo XX es también primordial y reconocida: en 1991 recibió un Grammy a toda su carrera y en 2000 un Óscar por su canción Things Have Changed. Larga vida al huraño genial.


Para saber más: Bob Dylan, disco a disco.

sábado, 8 de octubre de 2016

Los Sueños de Quevedo


Francisco de Quevedo (1580-1645) es uno de los autores más importantes de la literatura universal. Pero no por su hondura intelectual, sino por su ingenio y su dominio absoluto del castellano. Se trata del primer nombre de una lista de escritores de esas características, que continúa con Valle-Inclán y Gómez de la Serna, y termina con Francisco Umbral. Precisamente de este último son estas líneas:

Quevedo, altar barroco, estropicio genial, punta de espada, caballo de pica, España en juramentos, legislador de Dios y de los putos, eterno en meretrices, grande de sí mismo. Quevedo no da facilidades, es irreductible en cada línea, literatura y violencia en estado puro y síntesis metafórica. Cervantes, más prudente, reserva los tacos para Panza. Quevedo los asume todos, recauda, pronuncia, escribe con fulguración literaria y hasta metafísica la blasfemia variada, sorda y permanente del pueblo español.

Sueños y discursos es un volumen de cinco relatos satíricos en los que el autor carga contra la sociedad de su época, a la manera de Luciano de Samosata. Se han calificado de filosóficos, pero no pasan de ser humoradas moralistas. Son especialmente ingeniosos los prólogos a cada texto. Fueron publicados en su tiempo en dos principales versiones:

- Sueños y discursos de verdades descubridoras de abusos, vicios y engaños, en todos los oficios y estados del mundo (1627).
- Juguetes de la niñez y travesuras de ingenio (1631). Versión expurgada para su aprobación por la censura, añadiendo otros textos breves. El nuevo título alude a la temprana edad en su composición.

1. Sueño del juicio final, 1605 (El sueño de las calaveras en 1631)
El autor sueña que asiste a la resurrección de los muertos y al juicio final. Todo ello le sirve para hacer chanzas de distintos tipos humanos y profesiones. El texto, escrito por Quevedo a sus 25 años, es el primero que trata el juicio final de un modo literario, además de jocoso.

2. El alguacil endemoniado, 1607 (El alguacil alguacilado en 1631)
Quevedo entra en una iglesia, donde el sacerdote se dispone a exorcizar a un alguacil. El escritor conversa con el diablo que posee al funcionario. El diablo cuenta cómo es el infierno y quiénes van a él, haciendo discursos morales, en un juego de inversión.

3. Sueño del infierno, 1608 (Las zahúrdas de Plutón en 1631)
En este sueño, parodia de la Divina Comedia, Quevedo ve el cruce de caminos que se bifurcan, al cielo y al infierno. Toma el del infierno y narra los personajes que allí ve, muchos de ellos grupos enteros de algunas profesiones, como los sastres. Se ofrece una lista de herejías. Entre los condenados, Judas, Mahoma y Lutero. Es el capítulo más rico de la obra.

4. El mundo por de dentro, 1612
Un anciano, personificación del desengaño, acompaña a Quevedo en su visita onírica por la calle mayor del mundo, en la que se encuentran personajes que le sirven para descubrir la hipocresía humana y la realidad que encubre.

5. Sueño de la muerte, 1621 (Visita de los chistes en 1631)
Desfile de difuntos que comienza con los médicos, causantes de la muerte según el autor, y continúa, guiado por la Muerte, con alguna consideración moral y una lista de personajes nombrados en dichos y refranes, con los que se hacen chistes ligeros y divagaciones morales.

La lectura de este libro se puede completar con:

1. Discurso de todos los diablos, o infierno emendado, 1628 (El entremetido y la dueña y el soplón en 1631)
También titulado El peor escondrijo de la muerte, se incluyó en la edición de 1631. Consiste en otra bajada a los infiernos, donde esta vez predominan los personajes históricos 
(César, Calígula...), más que las caricaturas de oficios. Más político que los anteriores Sueños y discursos.

2. La hora de todos y la fortuna con seso (publicado póstumamente en 1650)
Nueva sátira moral, en la que se produce un concilio de los dioses clásicos. Júpiter, tras escuchar a la Fortuna, decide dar una hora de libre albedrío a los humanos, presentados en cuarenta cuadros de otros tantos arquetipos. Incluida en alguna edición de los Sueños y discursos, constituye la confirmación rotunda del descreimiento de un Quevedo ya maduro.

3. Las llamadas Obras jocosas u Obras burlescas, recopilación de escritos breves de juventud del autor. Entre ellos, varios incluidos en la edición de 1631, como las Cartas del Caballero de la Tenaza.


(La imagen de encabezamiento es el cuadro Lutero: asunto tomado de un sueño del infierno de Quevedo (1858), de Francisco Sans Cabot). 

viernes, 19 de agosto de 2016

Cambiar el paradigma


Para cambiar el paradigma, lo primero es saber qué es un paradigma. Es una palabra griega que significa “modelo o patrón”. Bien, pues parece que hay que cambiar el modelo de actividades culturales, sociales y económicas de las comunidades humanas.

A mí no me parece mal, y creo que es una vieja aspiración de la izquierda. Lo que pasa es que los modernos han entrado en tromba y han llenado todo de expresiones que a los antiguos nos suenan ridículas. Este fenómeno es, pues, intergeneracional. Veamos de qué estoy hablando, a través de un breve glosario improvisado.

Aceleración, banco del tiempo, biblioteca de las cosas, bienestar integral, biodiversidad, branding, capacitación, cocreación, coformación, cogestión, comunicación emocional, competitivo, corner made, cosourcing, coworking, didáctica expandida, dinamización, economía colaborativa, empoderamiento, emprendedor, especificidad, gamificación, gastrobar, hackeo, headhunter, horizontalidad, inboud marketing, impacto visual, influencer, informalidad, innovación, instalación, integrado, interactividad, interdisciplinar, interrelación, intervención, lab, makerspace, mapeo, microseminario, minimizar, multimedia, optimizar, participación activa, periférico, perspectivismo, polivalencia, pop up store, preincubación, prototipado, posicionamiento, redes, reciclaje creativo, relacional, repensar, reputación online, resiliencia, retos, semillero, semipermanencia, sesiones grupales, sinergias, singular, social media, slow food, sostenibilidad, transformación, trending, videomarketing, visibilidad, vivero, videomapping…

Se trata de un batiburrillo de expresiones compuestas, anglicismos, neologismos, conceptos tecnológicos, empresariales, de arte contemporáneo, ecológicos, de sociología capitalista y algún que otro préstamo adaptado del marxismo, del anarquismo y del psicoanálisis. Sin olvidar las palabras que no significan absolutamente nada.

Los componentes de esta tendencia avanzada consideran superadas las ideologías del siglo XX, aunque suelen formar parte de grupos humanos herederos de aquéllas (caso de los socialdemócratas y/o neoanarquistas PSOE o Podemos en España).

Hubo una vez una rica herencia literaria, artística y de pensamiento que iluminaba el progreso científico, cultural y social. Se hablaba de libertad, de igualdad, de justicia. Los pueblos luchaban por avanzar hacia esas utopías.

El futuro es un club de golf sin jugadores ni césped, regado con zumo de naranja procedente de concentrado e iluminado con leds, donde nos relacionaremos virtualmente con nuestros falsos vecinos. Las reglas del juego las habrá creado el inconsciente colectivo. Los beneficios económicos, sin embargo, serán para los mismos de siempre.

El altermundismo, las ONG, el neoliberalismo, las religiones nuevaoleras, las pseudociencias, el animalismo, el veganismo y hasta la impresión de muñecos en 3D aportan los ingredientes a la ensalada mental de estos humanos, que constituyen la vanguardia de nuestras sociedades. Es la nueva demostración palmaria de que el lenguaje crea realidades.

Ibuprofeno

jueves, 14 de julio de 2016

Un año de Zaragoza en Común


El sábado 13 de junio de 2015 tomó posesión el nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza. Contra todo pronóstico, el alcalde y los concejales iban a ser los genuinos representantes del pueblo. El grupo al que pertenecían, todo un ejercicio de confluencia política, se llamaba Zaragoza en Común, y lo encabezaba el abogado progresista Pedro Santisteve.
Fue un día de alegría. Los ciudadanos pudieron asistir en directo a la ceremonia del salón de plenos, desde las salas con monitores que se habían habilitado dentro del propio Ayuntamiento. Cada vez que un concejal confluyente prometía su cargo, llegaban los gritos y aplausos de júbilo. En un rato, alcalde y concejales bajaron a la plaza, donde les esperaba un nutrido grupo de votantes esperanzados. Junto al Gobierno Civil, el alcalde improvisó un discurso alegre y entusiasta.
Un tiempo después, el concejal de Economía y Cultura, Fernando Rivarés, hizo una rueda de prensa comunicando que la situación económica del consistorio era ruinosa. Pese a ello, se incrementó el gasto social en un 15 por ciento. La prioridad del equipo era paliar la emergencia social, puesto que la bolsa de pobreza ciudadana era muy abultada a causa de la crisis económica.
Los meses pasaron y la política de Zaragoza en Común se centró en imprimir su ideario. Mientras la oposición torpedeaba en los plenos cualquier iniciativa de sostenibilidad o justicia social, con el apoyo de los medios de comunicación tradicionales como Heraldo de Aragón, desde las concejalías se intentaba enderezar la herencia recibida, inmoral, corrupta y vergonzosa.
Las grandes contratas habían hecho de su capa un sayo, con la connivencia de los partidos tradicionales. La gestión de limpieza, parques y depuración de aguas rebosaba de incumplimientos y trapicheos. El urbanismo público había bailado al son que tocaban las grandes constructoras. Hasta el protocolo municipal estaba regido por las ancestrales costumbres de la iglesia católica y del ejército.
Para más inri, los trabajadores de la contrata de autobuses realizaron una larga huelga, de la que también se responsabilizó al ayuntamiento de izquierdas, por negarse éste a solucionarla con dinero público. La huelga acabó sin que, como antes había sido uso común, se gastase nada para ello. El mismo espíritu de contrarrestar el derroche sirvió para utilizar al Real Zaragoza como arma arrojadiza. Todo estaba permitido.
Mediante esa estrategia de acoso y derribo, los partidos opositores, que no soportaban ver perdidos sus privilegios de clase, incluido el PSOE para bochorno de historiadores, lanzaban noticias injuriosas contra los nuevos representantes del pueblo, con rabia feroz y resultados a su favor. Utilizaban cualquier excusa, acusando falsamente a Zaragoza en Común de ejercer prácticas irregulares que, en una extraña lógica, les parecían bien para sí.
Los medios publicitarios públicos de contraataque lucían por su ausencia. Los zaragozanos habían asimilado los mensajes de la nueva aristocracia: cundió la impresión de que la política de sus representantes, encabezados por Santisteve, era negativa, errática, no dialogante y paralizadora de la economía. La realidad era bien distinta: las iniciativas sociales, culturales, ambientales, urbanísticas, de transparencia y de participación eran casi diarias. Pero la comunicación a la ciudadanía era nefasta: no conseguía llegar más que a los partidarios más informados, que lograban leer entre líneas los medios de comunicación (ninguno afín), o seguían por internet los avances políticos.
Tan es así, que el alcalde y los concejales, cuando se expresaban en privado, lo hacían con evidente derrotismo, desconfiando de que acabasen la legislatura en sus cargos, con nueve concejales de 31, y el resto de los grupos votando mayoritariamente en contra de todas sus propuestas. La ilusión de la llegada de políticos honrados y comprometidos estaba muerta, o casi. No parecía que nadie de entre los suyos tuviese un plan para levantar los ánimos. Quizás era una lucha contra gigantes, pero había parecido que valía la pena.

martes, 28 de junio de 2016

Buñuel despierta


Buñuel despierta (2016)
Le réveil de Buñuel (El despertar de Buñuel), Jean-Claude Carrière, 2011

“Dialogar con un muerto: un género antiguo, que he intentado trasladar al gusto de hoy. Pero hay muertos que se callan y otros que hablan. Este era el caso de Luis Buñuel. Sorpresa: él no había perdido sus frases mordientes, su mirada brutal, su reír hasta llorar. Me bastaba con escucharle. Hay muertos más vivos, a veces, que los que creen haberles sobrevivido”.
(Del texto de presentación del libro)


Jean-Claude Carrière escribió con Luis Buñuel los guiones de seis de sus películas, además de otros no realizados. También fue quien redactó en 1982, al dictado del cineasta, su autobiografía (Mon dernier soupir, “Mi último aliento”, traducido como Mi último suspiro). Al final de ese libro, Buñuel expresa su deseo de poder levantarse de entre los muertos de vez en cuando, e informarse de la marcha del mundo comprando algunos periódicos.

Esa idea es la que sirve de excusa narrativa a Carrière para redactar su texto. Recordando las palabras de Buñuel, compra unos periódicos y se los lleva a la tumba, en el cementerio de Montparnasse. El muerto se incorpora y conversa con el vivo, en varias visitas semanales.

La innegable sensibilidad artística de Carrière fluye por el texto, inspirada por la fuerte personalidad de su maestro y amigo. La anécdota argumental, narrada con fluidez, es el sustento de los recuerdos del escritor, que son los que nutren la mayor parte del libro. Tanto es así, que el mismo año, Carrière publicó Mémoire espagnole (Para matar el recuerdo. Memorias españolas, 2011), cuyo núcleo esencial vuelven a ser los recuerdos compartidos con Buñuel, aunque pretende llegar a ser un ensayo sobre la idiosincrasia española.

Pese a que en ocasiones se entremeten párrafos prescindibles de la filosofía social del guionista, esta falsa segunda parte de Mi último suspiro es una delicia, un ensayo disfrazado de novela en estado de gracia. En los momentos en los que el cadáver descansa, Carrière hace un recorrido minucioso, no sólo por las jornadas de trabajo compartidas entre ambos, sino también por sus charlas: buena parte del texto son palabras de Buñuel entrecomilladas, reproduciendo numerosas reflexiones inéditas suyas. Las frases del personaje resucitado son también reminiscencias del pensamiento del Buñuel vivo, de su humor, de su ética y de su modo de hablar.

Carrière disfruta recordando momentos clave, como el del homenaje a Buñuel de los grandes directores de Hollywood, ya relatado en el libro de 1982, pero ampliado aquí.

Un error imperdonable del mundo editorial en castellano ha obviado la traducción de este libro, provocado seguramente por la repetición de algunas reflexiones y vivencias con respecto a los de 1982 y 2011, estos sí publicados en español. Pero nada sería más fácil que publicitarlo como lo que es: la segunda parte de Mi último suspiro, una magnífica recopilación de reflexiones y situaciones inéditas del cineasta aragonés universal.

Reseña escrita en 2015. En mayo de 2016, el texto traducido ha sido publicado por Oportet Editores.

martes, 29 de marzo de 2016

Egobiografía onírica del Marqués de Sadefín


Ya está editado el libro de historietas de Serafín Rojo Egobiografía onírica del Marqués de Sadefín. Edición crítica de Antonio Tausiet. Para más información, pulsar aquí.

jueves, 18 de febrero de 2016

La caza de brujas de Hollywood


El Comité de Actividades Antiestadounidenses (HUAC, 1938-1975) fue una comisión permanente de investigación del Congreso de los Estados Unidos, centrada en la persecución del comunismo, mediante la coacción a intelectuales, empleados públicos y políticos. El Comité obviaba la presunción de inocencia y se saltaba a la torera la Constitución. Este instrumento ultraderechista confrontaba comunismo con democracia, patriotismo, seguridad y salvaguarda de valores, aunque su razón de ser era la protección de los grupos de poder económico.

La colaboración del FBI, agencia de investigación criminal que ejerce de policía secreta, fue uno de los pilares sobre los que se sustentó la persecución. Sólo entre 1942 y 1946, fueron fichados 6.193 funcionarios sospechosos de pertenecer a organizaciones subversivas, aunque hubo un bajo porcentaje de despidos. Un ejemplo fue el de Luis Buñuel, que abandonó su trabajo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1943 y emigró a México en 1946.

Se da la circunstancia de que la Unión Soviética era un aliado de los Estados Unidos contra los nazis en la II Guerra Mundial, pero al terminar ésta fue considerada enemiga, comenzando la Guerra Fría (1947-1991).

En 1947, el Comité intensificó su acoso a los profesionales de Hollywood, para lograr sus delaciones y conseguir más publicidad mediante el impacto mediático. Diez de ellos fueron condenados a la cárcel por desacato, al no querer seguir el juego infame del jurado.

Esta terrible iniciativa contó con la colaboración de anticomunistas como Billy Wilder, Walt Disney, Elia Kazan, Ronald Reagan o Gary Cooper. A la lista (que en 1952 incluía 342 nombres) fueron añadidos Charles Chaplin, Frank Capra o Dalton Trumbo. Paralelamente, también se produjo una persecución contra los homosexuales.

Los directores, actores y guionistas de la lista negra tuvieron serias dificultades para trabajar. Algunos utilizaron seudónimos, como Dalton Trumbo; otros emigraron, como John Huston, Orson Welles o Charles Chaplin. También se produjeron suicidios. En los años sesenta, la influencia del Comité decreció.

El proceso se conoció como “caza de brujas”, como las persecuciones de la Edad Moderna, y llevó a Arthur Miller a escribir su obra de teatro alegórica Las brujas de Salem (The Crucible, 1952).

Entre 1947 y 1957, Joseph McCarthy fue senador por el Partido Republicano. En 1950 acusó a 205 personas de comunistas infiltrados en el Departamento de Estado. En 1953 presidió las investigaciones del Senado contra supuestos comunistas (periodistas, militares y funcionarios). En 1954 prosperó una moción de censura del Senado contra él y cambió su suerte.

Se tiende a unificar en un solo fenómeno la actividad anticomunista del Comité del Congreso y la del senador McCarthy, utilizándose por extensión el término macartismo. Esto es comprensible, si se tiene en cuenta que fue el principal promotor público del anticomunismo.


Han sido realizadas varias películas de ficción que recrean o aluden a este fenómeno. Aquí ofrezco los datos de las más reseñables.

Solo ante el peligro (High Noon, Fred Zinnemann, 1952) ****
Gary Cooper es un sheriff que se enfrenta en solitario a una banda de gángsters. Escrita por Carl Foreman, incluido en la lista negra, muestra su propia situación al quedarse sin respaldos. Film de alta calidad.

La ley del silencio (On the Waterfront, Elia Kazan, 1954) ***
Dramón, con Marlon Brando. Considerada una justificación de la condición de delator de su director. Bien realizada y bastante pesada, no obstante.

Tempestad sobre Washington (Advise & Consent, Otto Preminger, 1962) ****
Narra con gran eficacia los entresijos de la alta política estadounidense con la excusa de una comisión de investigación del senado a un supuesto comunista, encarnado por Henry Fonda. Si bien no trata directamente de la caza de brujas, contiene todos sus ingredientes.

La tapadera (The Front, Martin Ritt, 1976) *****
Protagoniza Woody Allen, encarnando a un despreocupado amigo de un guionista comunista, que le pide que ponga su nombre en sus guiones para poder venderlos. Importantísima película de denuncia de la lista negra, dirigida, escrita e interpretada por personas que estuvieron en ella. Obra maestra.

Caza de brujas (Guilty by Suspicion, Irwin Winkler, 1991) ***
Con Robert De Niro como un director de cine víctima de la caza de brujas. Destaca la escena final, con el protagonista compareciendo ante el Comité. Pasable.

El crisol (The Crucible, Nicholas Hytner, 1996) ****
Con Daniel Day-Lewis, está basada en la obra de Miller Las brujas de Salem, metáfora del macartismo que narra un juicio por brujería de 1692. El propio dramaturgo firma el guion. Recomendable.

The Majestic (2001) **
Con Jim Carrey. Un hombre acusado de comunista pierde la memoria y es confundido con un héroe de guerra. Al final, la consabida escena de interrogatorio en el Comité. Empalagosa.

Punto de mira (One of the Hollywood Ten, Karl Francis, 2001) *
Con Jeff Goldblum como el director comunista Herbert J. Biberman, incluido en la lista negra. Narra el rodaje de su película La sal de la tierra (The Salt of the Earth, 1954). Floja.

Buenas noches, y buena suerte (Good night, and good luck, George Clooney, 2005) ****
Sobre la lucha del periodista televisivo Ed Murrow contra los atropellos de McCarthy. Dirigida con buen pulso.

Trumbo (Jay Roach, 2015) ****
Con Bryan Cranston como Dalton Trumbo, relevante guionista víctima de la caza de brujas. Muy buena.

La caza de brujas lleva al extremo un tema recurrente de la historia de la humanidad: el dilema que recogen leyendas como la de Fausto: “Renuncia a tus principios y serás rico. Aférrate a ellos y serás menos próspero que ahora”. En última instancia, la cuestión es elegir, no la presión. Aunque no cabe duda de que esta presión, además de ser un abuso de poder, pone al individuo en una encrucijada injusta, por cuanto éste debería gozar de libertad para actuar según su conciencia.

Hoy en día, mediante otras acciones de los grupos de poder, se viven situaciones similares a la caza de brujas, en las que se apunta a grupos sociales con excusas como la seguridad. Los ciudadanos se ven sometidos a presiones continuas, que combinan creación de estados de opinión dirigidos, linchamientos mediáticos y amenaza de pérdida de poder adquisitivo, en un círculo vicioso sistémico del que no es fácil escapar indemne.


domingo, 24 de enero de 2016

Paolo Sorrentino, de lo grotesco a lo sublime

Publicado el 7 diciembre, 2015 por Antonio Tausiet


El director y guionista italiano Paolo Sorrentino (Nápoles, 1970) va depurando su estilo brillante y amargo película tras película, llevando hasta el límite su humor, su estética exquisita y su preocupación por penetrar en el espíritu herido de sus protagonistas. Una especie de discípulo de Fellini, con su propio Mastroianni: el actor Toni Servillo, que protagoniza cuatro de sus seis filmes. Sorrentino sería un esteta si no fuese porque también dota de profundidad a su obra; sería un pretencioso en el caso de que no consiguiese lo que pretende: involucrar emocionalmente al espectador.
2001 El hombre de más (L’uomo in piu) ***
Relato de las vidas paralelas de dos hombres célebres que se llaman igual: un futbolista y un cantante melódico. Sin llegar a la excelencia de otros de sus filmes posteriores, apunta maneras.
2004 Las consecuencias del amor (Le conseguenze dell’amore) ****
Película triste sobre un hombre solitario a su pesar, que vive en una habitación de hotel durante años. Realizada con mimo y sensibilidad, como antesala a La gran belleza.
2006 El amigo de la familia (L’amico di familia) **
Un usurero y sus negocios en una pequeña población son los mimbres de esta película, tan repugnante como su protagonista. Bien realizada, bien interpretada, pero muy desagradable.
2008 Il divo ***
Impecable y muy personal recreación biográfica de Giulio Andreotti, primer ministro italiano hasta 1992. Eso sí, se hace muy pesada debido a su densidad.
2011 Un lugar donde quedarse (This Must Be the Place) ****
Un cantante de rock retirado en Dublín viaja a Estados Unidos a causa de la enfermedad terminal de su padre. Extravagante y entrañable.
2013 La gran belleza (La grande bellezza) *****
Obra maestra que recrea La dolce vita, proponiendo como personaje principal a un escritor rico y desocupado. Honda y desbordante.
2015 Juventud (Youth) ****
Inspirada en 8 y ½, presenta a dos enormes actores ya ancianos interpretando a un compositor y un realizador que pasan unos días en un balneario suizo. Excelente.

Otras filmografías:
Alain Resnais
Hayao Miyazaki
Woody Allen
Fernán Gómez
Berlanga
Federico Fellini
Francis Ford Coppola
Ridley Scott
Werner Herzog
Terry Gilliam

The Other Side of The Wind



La película de Orson Welles The Other Side of The Wind, (La otra cara del viento o Al otro lado del viento) rodada entre 1970 y 1976, pero sin terminar de montar, ha visto anunciado su estreno en numerosas ocasiones (2002, 2005, 2011, 2014).

En 2015 se activó una campaña para recaudar el dinero necesario para su edición y estreno, que consiguió recaudar la mitad de lo previsto, suspendiendo de nuevo el estreno anunciado. 






Hayao Miyazaki: no es para tanto

Publicado el 30 octubre, 2013 por Antonio Tausiet


El realizador japonés de dibujos animados se ha retirado a los 62 años. Repaso sus 10 largometrajes en Studio Ghibli, su productora.
Pese a la opinión generalizada acerca de la excelencia de todos sus filmes, la obra de Miyazaki es irregular, alternando verdaderas preciosidades y guiones excelentes con algunas obras de metáfora ecologista trufadas de criaturas horrendas y guerras crueles e interminables.
Por otro lado, la animación no deja de ser la que nos tiene acostumbrados a generar Japón desde la época de las series infantiles de los años setenta: algo de hieratismo y bastantes repeticiones encadenadas de dibujos. Sin dejar de reconocer que el esfuerzo de producción es considerable, y el derroche de fantasía también.

1984 Nausicaa del Valle del Viento *
Sobre una princesa guerrera. Épica (medieval/futurista) y ecologista. No está dirigida a niños pequeños. Muy buena según algunas críticas: un verdadero plomazo a mi entender, con sus gusanos gigantes y sus guerras aeroespaciales.
1986 El castillo en el cielo ***
La niña Sheeta y sus aventuras en busca de una isla suspendida en el cielo, con piratas simpáticos y paisajes hermosos. Infantil.
1988 Mi vecino Totoro ****
Dos niñas con la madre enferma descubren un espíritu del bosque. Rurales años 50. Infantil y sutil.
1989 Nicky, la aprendiz de bruja ****
Una niña de 13 años debe aprender a ser bruja y para ello monta un negocio de paquetería. Viaje iniciático a la edad adulta, para todos los públicos.
1992 Porco Rosso ****
Un aviador aventurero en los años 30. Acción y aventuras; guion con profundo mensaje humano. Distinta a las demás. Adulta. Muy buena.
1997 La princesa Mononoke **
San, princesa guerrera crecida entre lobos, intenta preservar al espíritu del bosque. Cuenta con la ayuda del protagonista, un príncipe llegado de lejanas tierras. Épica y ecologista. Adulta. Muy buena según la crítica. A mí se me hace fea y pesada, con sus monstruos y sus luchas.
2001 El viaje de Chihiro ***
La niña Chihiro y sus aventuras en un balneario para dioses japoneses. Como Alicia, viaje iniciático. Infantil. Recibió el Óscar a mejor película de animación; no es para tanto. Entretenida.
2004 El castillo ambulante ***
La joven Sophie va a visitar a un mago para deshacer un maleficio: ha sido convertida en anciana, aspecto que mantiene durante todo el metraje. Está bien.
2008 Ponyo en el acantilado ****
Una niña pez desea ser totalmente humana, por la amistad con un chaval. Dirigida al público infantil, refleja muy bien el mundo de los niños, como Mi vecino Totoro. Muy buena.
2013 El viento se levanta **
Biografía de un aviador y su relación amorosa. Adulta. Con momentos escasos de paisajes bonitos y una historia semiautobiográfica algo plana. Prescincible.

Alain Resnais. La libertad

Publicado el 18 marzo, 2013 por Antonio Tausiet


La Nouvelle vague fue un hito esencial en la historia del cine. Un grupo de cineastas franceses decidió a finales de los años 50 que había que empuñar el arma de la libertad, tanto en la forma (autoría artística del director) como en el fondo (realismo). Eran antiacademicistas y se llamaban François Truffaut, Jean-Luc Godard, Jacques Rivette, Éric Rohmer, Claude Chabrol, Louis Malle…
Alain Resnais (1922-2014) está hoy considerado uno de ellos, pese a que en aquellos años se le encuadró en la corriente Rive gauche (con Agnès Varda y Chris Marker), más vanguardista, literaria y elaborada. En un sentido amplio, también Nouvelle vague: cine de autor francés de la segunda mitad del siglo XX.
Después de realizar 17 cortometrajes entre 1936 y 1948, Resnais empieza a ser reconocido con Van Gogh (1948), que forma parte de un total de 9 cortos más, antes de realizar su exitoso primer largo, Hiroshima mon amour (1959). De esos 9 cortometrajes, están disponibles hoy para su visionado 7 de ellos –los inencontrables son Goya, fragmento del documental Pictura (1951) y Le mystère de l’atelier quinze (1957), codirigido con André Heinrich-. Los 7 son del género documental.
Alain Resnais cuenta con 20 largometrajes muy distintos entre sí, desde el mítico Hiroshima mon amour, de 1959, hasta Aimer, boire et chanter, de 2013. Además, desde 1967 ha participado en tres proyectos conjuntos y ha realizado un mediometraje documental. Pese a ser un realizador de marcada autoría, tiene la peculiaridad de no rodar nunca textos propios. Esta es la lista comentada de la filmografía del director de cine francés amante del teatro, del que se ha dicho que sus temas favoritos son el amor y la memoria.

Selección de cortometrajes 1948-1958
1948 Van Gogh
Considerada la primera película profesional de Resnais. Documental en blanco y negro de 20 minutos sobre la vida de Vincent van Gogh, utilizando exclusivamente imágenes de sus cuadros. Con un manejo excelente del montaje y el uso de la banda sonora, es el primero de tres cortometrajes sobre pintura contemporánea y fue premiado con el Oscar. Según Resnais, se trataba de “explicar la vida imaginaria del pintor a través de su pintura”.
1950 Guernica
Codirigido con Robert Hessens, ilustra un poema de Paul Éluard con imágenes de cuadros de Pablo Picasso. Su indudable fuerza procede del texto, pero también de la música y el montaje, como en el caso anterior. Denuncia del fascismo y la guerra; apología del compromiso político y el amor.
1950 Paul Gauguin
Con el mismo método de trabajo de los dos anteriores cortos, seleccionando y seccionando cuadros del autor para acompañar un texto leído, en este caso autobiográfico del propio Gauguin. Con menos fuelle pero también fascinante.
1954 Les statues meurent aussi
Repaso teórico y poético al arte africano, que deriva en denuncia política del colonialismo y el racismo. Pero por encima de todo, arrasadora plasmación de la evidencia de la lucha del arte contra la muerte. Recitado y editado con un ritmo veloz. Guion de Chris Marker, que también codirige este documental, prohibido 10 años por su contenido crítico.
1955 Nuit et brouillard
Documental encargado en Francia por el Comité de Historia de la II Guerra Mundial. Narra y muestra por vez primera las atroces realidades de los campos de exterminio nazis. Usa imágenes de archivo y otras en color del estado de los edificios diez años después de la liberación. El texto leído en off fue escrito por Jean Cayrol, poeta superviviente de uno de los campos. El título (Noche y niebla) se refiere al así llamado decreto nazi de desaparición de personas de 1941. El cortometraje, dirigido con mano calmada y tensa, constituyó un acontecimiento.
1956 Toute la memoire du monde
Reportaje de 20 minutos en blanco y negro sobre la Biblioteca Nacional de París, encargo de ésta. La cámara se mueve con arte por el edificio, mientras se nos cuentan sus peculiaridades mediante un texto de Jean Cayrol, autor también de las palabras del filme anterior. Reflexión acerca del conocimiento y la memoria. Como curiosidad, el libro cuya trayectoria seguimos lleva en su portada la foto de Lucía Bosé.
1958 Le chant du styrène
El plástico doméstico es el protagonista de este ejercicio de estilo en color, estéticamente bello y puramente informativo. La industria de plásticos Péchiney encomienda a Resnais un reportaje sobre su producto, y éste juega a contarnos la vida del plástico estireno en orden inverso, con un texto en verso del poeta patafísico Raymond Queneau. Entretenido.

Filmes 1959-2013
1959 Hiroshima mon amour
Resnais pide un guion a la activista intelectual Marguerite Duras sobre Hiroshima y ésta escribe un estudio acerca de los sentimientos extremos. Aclamada película y con razón. Desentraña poéticamente la locura del amor, con maestría de texto, actuación e imágenes en blanco y negro. Catorce años después de la explosión, una francesa y un japonés se encuentran en Hiroshima y sufren una aventura pasional que desata en ella recuerdos arrasadores. Incluye al inicio imágenes crudas de denuncia de la guerra. La música pone el toque de agobio imprescindible.
1961 L’annèe dernière à Marienbad
Con una factura impecable, con un León de oro en Venecia, con un guion insufrible y con un punto de vista esteticista y distante sobre el amor. Un hombre y una mujer de la alta sociedad se reencuentran en un hotel lujoso un año después. Pesadísima; el escritor Alain Robbe-Grillet, teórico del nouveau roman,  pretende acercarnos a los sentimientos de sus personajes a través de automatismos. Experimento fallido.
1963 Muriel ou le temps d’un retour
Última entrega de la llamada «trilogía de la memoria». Filme en color montado a modo de collage. Una mujer madura invita a su casa a un antiguo conocido con el que mantiene una relación de amor y odio. Todo mezclado con recuerdos atroces de la Argelia colonizada. Escrita por Jean Cayrol, autor de los textos de los cortos de 1955 y 1956. Experimento fallido, aunque menos que el anterior.
1966 La guerre est finie
Guion autobiográfico de Jorge Semprún, comunista antifranquista que años después sería ministro socialdemócrata. Filme político en blanco y negro, provocó las iras de la dictadura. Yves Montand es Diego, un refugiado español en París que trabaja en misiones del partido y cae en el desencanto. Muy buena.
1967 Loin du Vietnam (segmento Claude Ridder)
Documental en color de dos horas que se hacen eternas, sobre la Guerra de Vietnam, contra la agresión estadounidense. Contiene importantísimas filmaciones, como la razonable defensa de Fidel Castro de la lucha armada. Es un producto de Chris Marker, que coordina el trabajo de otros seis realizadores: William Klein, Claude Lelouch, Joris Ivens, Agnès Varda, Jean-Luc Godard y Alain Resnais. La tesis general es que se trata de una guerra de ricos contra pobres, mientras que la población occidental asiste al espectáculo desde lejos. Aunque los fragmentos de que consta no están firmados, el aportado por Resnais es Claude Ridder, un interesante, tenso y pedante monólogo intelectual en el que un actor encarna la voz de la mala conciencia, mientras una morena le escucha sin rechistar.
1968 Je t’aime je t’aime
Claude Ridder (mismo nombre que el personaje del filme anterior) es un hombre realmente atribulado. Y a medida que la trama de esta película avanza, consigue contagiarnos su agobio mediante uno de los trucos de Resnais: el montaje sin sentido. El guion es de Jacques Sternberg, novelista que usa aquí el armazón de la ciencia-ficción como excusa para mostrar los mecanismos de la memoria y de las relaciones de pareja. Lástima que entre el escritor y el cineasta se las arreglen para acabar desinteresándonos, por mucho viaje en el tiempo que nos muestren.
1973 L’an 01 (segmento Séquence de New York)
Adaptación en blanco y negro de una serie de humor gráfico anarquista creada por Gébé. Dirigida por Jacques Doillon; Alain Resnais y Jean Rouch aportan dos episodios independientes. El título hace referencia al primer año de abandono consensuado de la economía de mercado por parte de los ciudadanos franceses y luego los europeos. El episodio dirigido por Resnais se centra en las consecuencias en Estados Unidos de este suceso utópico: suicidios de ejecutivos y alegría de la población. El de Rouch muestra las reacciones en Níger. Película simpática.
1973 Stavisky
Nuevo guion de Jorge Semprún, esta vez para relatar las andanzas de un timador de altos vuelos alrededor del cual gira todo un mundo de corrupción política, en la Francia de los años 30. Aparece Trotsky en su asilo francés, se representa Coriolano de Shakespeare (que fue prohibido en Francia por aquellos años debido a su uso por los fascistas) y  es nombrado el célebre jefe de policía ultraderechista Chiappe, el mismo que censuró La edad de oro de Luis Buñuel. Protagoniza Jean-Paul Belmondo en un papel comparable a los de Al Pacino en El padrino y en Scarface. Muy buena producción en color con fuerza interior (“¿Hay algo peor que tener un padre pusilánime?”), aunque tachada de aséptica por la crítica.
1977 Providence
La ironía descarnada, casi el cinismo. Eso es esta película en inglés, en color y experimental, en la que vemos cómo las cosas que suceden son la obra de un anciano escritor que interviene también en la trama. Conflictos morales y familiares, con Dirk Bogarde, John Gielgud y una extraña serie de dobles para casi todos los personajes. El universo de H. P. Lovecraft, convertido en guion por el dramaturgo David Mercer, sirve a Resnais para asentar un nuevo estilo propio: el drama humorístico intelectual.
1980 Mon oncle d’Amérique
Lúcida disección del comportamiento humano. Resnais cuenta que la estructura del filme consiste en poner en evidencia la parte didáctica, mostrar en vez de ocultar. Así, aparece Henri Laborit, el investigador inspirador del guion, explicando los comportamientos de los personajes de ficción. Premio del Jurado en Cannes, éxito de crítica y público. Película de dos horas, en color, con Gérard Depardieu.
1983 La vie est un roman
Sobre la didáctica, el amor y la utopía. Escrita por el mismo guionista que la anterior, Jean Gruault, carece del interés que aportaban a la otra el doctor extravagante y sus tesis. Aquí se suceden escenas más o menos ingeniosas para construir un nuevo drama humorístico intelectual, pero sin fuelle y con cancioncillas. Actúa el gran Vittorio Gassman, aunque no se luce.
1984 L’Amour à mort
Interesante película religiosa sobre el amor y la muerte (la traducción del título es “El amor a muerte” y no “El amor ha muerto”). Última de la trilogía escrita para Resnais por Gruault. En este caso, totalmente seria. Un hombre obsesionado por la muerte ama con pasión a una mujer que le corresponde. Se fija un reparto que perdurará en la filmografía de este director: Sabine Azéma, Pierre Arditi y André Dussollier.
1986 Mélo
Teatro filmado. Sobre una obra de principios del siglo XX, muy inteligente y sensible. Una mujer se enamora del amigo de su marido. De nuevo aparecen el amor y la muerte. Repiten los actores de la anterior.
1989 I Want to Go Home
Rodada en inglés, escrita por el dibujante Jules feiffer, con el humor gráfico como soporte y la vejez como tema principal, además de las diferencias culturales entre EE. UU. y Francia. El actor protagonista es Adolph Green, letrista de temas como New York, New York. Aparece también Gérard Depardieu. Producto raro y desigual, al estilo de La vie est un roman.
1991 Contre l’oubli (segmento Pour Esteban Gonzalez Gonzalez, Cuba)
Participación de Resnais en una reunión de cortometrajes sobre presos políticos producida por Amnistía Internacional. Su caso es el de un contrarrevolucionario cubano. No me ha sido posible su visionado.
1992 Gershwin
Mediometraje documental para la televisión, que repasa la carrera del músico George Gershwin mediante entrevistas e insertos pictóricos.  No me ha sido posible su visionado.
1993 Smoking/No Smoking
Ejercicio de estilo de casi cinco horas consistente en representar la vida sentimental de nueve personas mediante la única actuación de dos actores, mostrando varias tramas alternativas. Sabine Azéma y Pierre Arditi lo hacen muy bien, pero la película, formalmente dividida en dos, no tiene casi ningún interés.
1997 On connaît la chanson
Con los tres actores habituales y un guion muy bueno de Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri, nueva película sobre relaciones amorosas y desarreglos psicológicos. El tono es desenfadado pero presenta caracteres humanos reales. La peculiaridad de que los actores interpretan canciones populares es simpática.
2003 Pas sur la bouche
Soso vodevil musical basada en la opereta homónima de 1925. Trata de un matrimonio cuyo marido cree ser el primero, pero en el que ella había estado casada antes con un estadounidense. Actúan Pierre Arditi y Sabine Azéma.
2006 Coeurs
Recuperando el nivel, nueva entrega de vicisitudes sentimentales de ciudadanos de clase media. Con los tres actores recurrentes -André Dussollier, Sabine Azéma, Pierre Arditi- y basada en la obra de teatro inglesa Asuntos privados en lugares públicos, en este caso es de tono más grave. León de plata en Venecia para el mejor director.
2009 Les herbes folles
Nuevo ejercicio de libertad, esta vez con humor. Con André Dussollier y Sabine Azéma. El título hace referencia a las hierbas salvajes que crecen entre el asfalto de las ciudades: los personajes y sus sentimientos se mueven entre la cotidianidad y la locura, que viene a ser lo mismo.
2012 Vous n’avez encore rien vu
Un grupo de actores se reúne para ver la grabación de una obra de teatro basada en el mito de Orfeo y Eurídice. Resnais reúne a su elenco habitual. Teatro dentro del cine. Actuaciones magníficas (Azéma, Arditi). Aparece Michel Piccoli. Interesante y algo cargante.
2013 Aimer, boire et chanter
Adaptación de la obra de teatro Life of Riley de Alan Ayckbourn, con quien Resnais ya colaboró en Smoking/No Smoking y Coeurs. La noticia de la próxima muerte de un conocido hace remover los cimientos de tres parejas estables. Con forma de vodevil y actuaciones impecables, una buena despedida filmográfica en torno, cómo no, al amor y la muerte.

Los dos documentales bélicos de Buñuel

Publicado el 13 enero, 2013 por Antonio Tausiet


Desde la oficina de propaganda en la que trabajaba Luis Buñuel en París como agregado cultural para la República durante la guerra civil española, éste produjo y supervisó dos filmes documentales: Espagne 1936 y Espagne 1937. Ambos pertenecen al género llamado compilation film o “cine de montaje”, documental integrado por imágenes de otras filmaciones, casi siempre noticiarios, unidas de tal modo que adquieren una nueva dimensión. Y los dos son obra de Luis Buñuel, que se encargó de desmentirlo cada vez que le preguntaban por ello, sin tan siquiera aclarar a sus entrevistadores que no se trataba de una, sino de dos películas diferentes.
Fueron ideados para dar a conocer la situación del país tras sufrir el ataque fascista contra la democracia dirigido por Franco y apoyado por Hitler y Mussolini, y recabar la mayor ayuda internacional posible. La Subsecretaría de Propaganda proporcionó a Buñuel el material, en parte procedente de la embajada soviética en París.
Durante más de medio siglo, se ha creído que estos dos mediometrajes eran uno solo, con distintas denominaciones. Este error se puede rastrear en decenas de publicaciones, como por ejemplo el detallado estudio de Magí Crusells La producción de Luis Buñuel a favor de la causa republicana (revista Film Historia, nº 3, 2006). Las investigaciones de Inmaculada Sánchez Alarcón, Wolf Martin Hamdorf, Paul Hammond y Román Gubern han dejado claras sus características y existencia separadas.
Ambos filmes se conservan en la Filmoteca de Moscú, donde fueron consultados por Natalia Nussinova en 1989 (España-36 ¿Es una producción de Luis Buñuel?, artículo publicado siete años después en la revista Archivos de la Filmoteca, nº 22, 1996), primera ocasión en la que se aclaraba que se trataba de dos películas distintas. Habían llegado de Berlín en 1945 (derrota de Hitler por parte de la Unión Soviética), procedentes de París en 1940 (invasión nazi de Francia).

El papel relevante de los comunistas en la creación y difusión del arte, la cultura y el pensamiento occidentales del siglo XX ha quedado oculto tras una cortina de silencio y olvido. La coordinación efectuada desde Moscú de todos los partidos comunistas, que en espíritu y en la práctica eran uno solo, fue efectuada por la llamada Internacional Comunista o su abreviatura rusa, Komintern. Se decidían estrategias comunes y los miles de activistas antifascistas trabajaban en un proyecto conjunto de liberación y justicia social.
Luis Buñuel nunca se mostró interesado en aclarar los pormenores de sus actividades para el Partido Comunista y el gobierno de la República de España, por su carácter de secretas y de efectuadas en un contexto bélico, además de las posibles represalias que esto podría suponer para su familia en España, y para él mismo en los Estados Unidos. Respecto a su filiación comunista, el cineasta se adhirió a principios de los años treinta, sin carné pero con pleno apoyo y convencimiento. “Fui una vez a una reunión y no volví. Me aburría tremendamente. Ahora, eso sí, cerca de ellos. A su lado. Porque son los únicos que tenían razón.” (Conversaciones con Buñuel, Max Aub, 1984).
Inmaculada Sánchez Alarcón, en su estudio sobre La labor de las organizaciones del Frente Popular (revista Secuencias nº 20, 2004), resalta la importancia del Partido Comunista, que lideró todo el movimiento cultural asociado al Frente Popular y realizó la labor más intensa de producción cinematográfica. La difusión que se dio a estas obras fue principalmente entre la militancia del Partido Comunista Francés y las personas afines, en los círculos de exhibición alternativos. Los contactos entre la representación en París de la democracia española y el PCF eran estrechos.
La misma investigadora ha demostrado en su libro La Guerra Civil Española y el cine francés (2005) que las dos películas fueron producidas por la República de España a través de la oficina dirigida por Buñuel.

Según mi propia teoría, los dos textos finales en francés de los comentarios de estas películas son obra de Luis Buñuel, cuya concisión y huida del artificio literario y esteticista han sido bien probadas en su extensa filmografía. En el caso de Espagne 1936, hay un consenso en atribuirle la redacción final del texto de Pierre Unik. En el caso de Espagne 1937, las tesis van desde la ausencia total de Buñuel en la producción (demostradamente errónea, por cuanto era el encargado oficial de supervisarla) hasta la de su implicación absoluta (más que probable atendiendo a su carácter y convicciones), pasando por la de su no intervención en la redacción del comentario leído, pero sí en la producción. Es necesario recordar que Buñuel renegó siempre de la autoría de sus películas de encargo, hasta que el sistema de producción mexicano le obligó a evidenciarla a partir de 1947.
Luis Buñuel ya había realizado en 1932 el documental social Tierra sin pan, y entre sus películas posteriores podemos encontrar una trilogía comunista francesa: Así es la aurora (1955), La muerte en el jardín (1956) y Los ambiciosos (1959).
En “Espagne 1926” y “Espagne 1937”: propaganda para la República (Luis Buñuel y la guerra civil española)artículo publicado por Wolf Martin Hamdorf (revista Secuencias, nº 3, 1995), consta que parte de los materiales utilizados para crear estas películas fueron fragmentos de imágenes rodadas por Roman Karmen (1) para los noticiarios soviéticos; de reportajes de la CNT; y del noticiario republicano España al día, el primer informativo audiovisual español, producido en Barcelona. Román Gubern y Paul Hammond aseguran en su libro Los años rojos de Luis Buñuel (2009) que la mayor parte del metraje de Espagne 1936 está, no obstante, extraído de noticiarios franceses de la época.
Hamdorf añade que la importancia de estas obras reside en que se trata de “uno de los primeros ejemplos del cine de montaje bélico, un género que tendría su mayor auge durante la Segunda Guerra Mundial”.
Estas son las dos producciones, en detalle:

Espagne 1936 (1937) 33 min.

Con comentario escrito por el poeta Pierre Unik (2) y rematado por Luis Buñuel; montaje de Jean-Paul Le Chanois (3); y supervisión general de Luis Buñuel, jefe de producción. La locución está atribuida a Gaston Modot, el protagonista de La edad de oro (1930). Está producida por el Ministerio de Propaganda de la República española en la oficina de propaganda de la embajada española en París y distribuida en España por Film Popular, empresa del PCE, y en Francia por Ciné-Liberté (cooperativa del Partido Comunista Francés). También llamada en ocasiones España leal en armas y Madrid 36.
Se realizaron versiones francesa y española, y después de 1945 hubo otra italiana. Se estrenó en el Studio Pallas Athenée de París el 8 de marzo de 1937 y en el cine Actualidades de Madrid el 8 de junio de 1937. La Filmoteca Española conserva ejemplares de las versiones francesa e italiana.
En su arranque, se autodenomina “Un gran reportaje cinematográfico”. Comienza con la caída, mediante rotación de la imagen, de la estatua de Felipe III de la plaza mayor de Madrid. Es una alusión al fin de la monarquía y una cita de Octubre (Sergei M. Eisenstein, 1928).
La represión de la Revolución de Asturias de 1934, la victoria del Frente Popular en 1936 y los avances implementados en pocos meses, sirven de rápido preámbulo al relato del inicio de la guerra civil. A mitad de documental, se denuncia la política de no intervención de Inglaterra y Francia, en contraste con el apoyo de Alemania e Italia a los rebeldes fascistas. Se destaca la conversión de las milicias en el Ejército Popular y se muestra la bienvenida a las Brigadas Internacionales.
El tono general es pausado y poético. Al final se van acumulando las imágenes de destrucción y mujeres y niños muertos, para acabar preguntando “¿Cuándo terminará esta monstruosa guerra que pone en peligro la paz en Europa?”. Y termina con una alegoría republicana: una joven vestida de negro sujetando la bandera mientras suena el himno de la República.
Aparecen imágenes de personajes relevantes de ese momento histórico, como Francisco Largo Caballero (presidente del gobierno), Dolores Ibárruri (presidenta del Partido Comunista), Francisco Álvarez de Vayo (ministro de Asuntos Exteriores) o Buenaventura Durruti (destacado anarquista).
Se proyectó, entre más de cuarenta películas, en el pabellón de España de la Exposición Internacional de París de 1937, cuyo programador cinematográfico, las dos primeras semanas de sus siete meses de duración, fue Luis Buñuel.


Espagne 1937 (1938) 33 min.

https://drive.google.com/file/d/0B3A0fYjqb8LpRURmS0xPQk42Vjg/view?usp=sharing


Secuela del filme anterior. Idea original y comentario escrito por Juan Vicens (4). Se desconoce quién efectuó el montaje, supervisado por Buñuel, jefe de producción como en Espagne 1936. La música pertenece a las sinfonías Séptima y Octava de Ludwig van Beethoven. Se realizaron versiones española, francesa e inglesa. La censura francesa no la aprobó y no fue distribuida.
Fue producida por el Comité Internacional de ayuda al Pueblo Español -organización comunista con sede en París-, para el Servicio Cinematográfico de la Subsecretaría de Propaganda del Ministerio de Estado de la República de España, a través de la Delegación de Propaganda Española en París.
El investigador Jay Leyda localizó la película en la Filmoteca de Berlín oriental en 1966, aunque la identificó erróneamente como España 1936.
El tono general es más acelerado que el de su predecesora, y la sucesión de imágenes es comentada de un modo algo más neutro y enérgico.
No obstante, Hamdorf encontró un rollo de la versión española del documental, en el que se escucha un comentario más denso y literario que en la copia francesa, única que se conserva completa. Como ejemplo, podemos comparar dos fragmentos. Del original español:
En el campo se prolonga la ciudad. La sublevación arde en todos los horizontes, las labores agrícolas siguen su curso como algo superior a las tragedias de los hombres. Pero los campesinos, inclinados sobre la madre Tierra, sienten a lo lejos el zumbido del cañón. Como para el proletariado de las ciudades, la guerra es una amenaza también para ellos. Están preparados, alternan con armas y arados la guerra y la paz.
Y en la copia francesa:
El campesino oye el ruido lejano de los cañones. También para él la rebelión militar es una amenaza. Mientras conduce el arado, además lleva su fusil.
La tesis de Gubern y Hammond es que Pierre Unik, autor del texto de Espagne 1936, reelaboró el comentario de Juan Vicens, condensándolo en francés hasta conseguir un resultado más desideologizado, en la línea del primer documental. Sin embargo, parece que la versión final francesa es una concisa redacción de Luis Buñuel, resumiendo el florido texto de su amigo Vicens.
Comienza con unos párrafos escritos encabezados por su propia definición: “Documental sobre los sucesos en España durante el primer año de guerra civil”.  De nuevo se relatan los antecedentes de la victoria del Frente Popular y el estallido y desarrollo de la guerra civil. Esta vez añadiendo batallas producidas desde la realización del anterior audiovisual. Se otorga gran relevancia a las campañas a favor de la cultura del gobierno y se pondera la labor de las mujeres.
Los cuatro logros que asegura haber conseguido el bando republicano durante 1937 son la instrucción, la disciplina, el mando único y el material de guerra. Es decir, lograr configurar un ejército regular a partir de unas milicias.
En contraste con las horribles imágenes de cadáveres de niños que aparecen en el tramo final de Espagne 1936, aquí se nos muestran niños vivos y felices, mientras escuchamos: “Se debe salvaguardar la vida de los niños. Es por ellos por lo que lucha el pueblo y serán para ellos los frutos de la victoria. Por eso sonríen. Ellos son el porvenir”. Incluso se añade más adelante: “La República vela por la vida de los hijos de sus enemigos”.
Para finalizar, mientras vemos el escudo oficial de la República de España, escuchamos: “Es por el porvenir y la paz en Europa por lo que España vierte su sangre”.
Se pueden ver planos en los que aparecen personalidades como Niceto Alcalá Zamora (presidente de la República antes del Frente Popular); Diego Martínez Barrio (presidente provisional de la República en 1936); Lluís Companys (presidente de la Generalitat de Cataluña); Manuel Azaña (presidente de la República); el general republicano José Miaja y su comisario político Francisco Antón.

La versión en francés de este documental se conserva entre los fondos audiovisuales del Partido Comunista Francés, gestionados por Ciné-Archives. Desde 2013 y por vez primera está subtitulado en castellano y disponible para su difusión entre los hispanohablantes, un trabajo que he realizado yo mismo.

El subtitulado de Espagne 1937
Tras consultar los diferentes estudios acerca de estas dos películas, me dispuse a verlas. En el caso de la primera, mucho más difundida tanto en su día como en la actualidad, no ha sido difícil localizarla subtitulada en castellano. No obstante, Espagne 1937 sólo estaba disponible en su versión francesa sin traducir, en los archivos del Partido Comunista Francés. Nunca se había mostrado al público hispanoparlante. Ni en su día, que no conoció ningún estreno en España, ni hasta 2013, fecha en la que he terminado el trabajo que nos ocupa.
Pese a mis conocimientos del francés, me resultaba imposible volcar al castellano el texto de Espagne 1937 sin un apoyo escrito. Afortunadamente, he podido conseguir un ejemplar de la revista Jeune cinema, nº 225, de enero de 1994, donde Lucien Logette transcribe todo el comentario del filme (aunque lo confunde en todas sus atribuciones técnicas con Espagne 1936).
Comparando la película con su transcripción, he observado numerosas erratas y omisiones, que he corregido para los subtítulos en castellano. Una vez incrustados éstos en el archivo localizado (que lamentablemente tiene grabado un contador de tiempo algo molesto), pongo mi trabajo a disposición de todos los interesados. Agradezco al profesor Guillermo Fatás sus observaciones sobre el texto.

NOTAS BIOGRÁFICAS
(1) Roman Karmen (1906-1978)
Director de cine soviético. Autor de los documentales más importantes del cine ruso. Junto a su ayudante Boris Makaseiev, filmó las mejores imágenes de la guerra civil española y dirigió numerosas películas sobre asuntos bélicos relacionados con la revolución.
(2) Pierre Unik (1909-1945)
Poeta surrealista y periodista comunista francés. En 1933 trabajó junto a Luis Buñuel en el guion y la producción del documental Tierra sin pan (Las Hurdes) y en 1936 participó en la creación de la película La vie est à nous de Jean Renoir. Fue detenido por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y falleció en 1945 al tratar de escapar de un campo de concentración.
(3) Jean-Paul Le Chanois (1909-1985)
Prolífico director francés de cine y teatro, miembro del Partido Comunista y activo sindicalista. En 1936 participó en la creación de la película La vie est à nous de Jean Renoir. Pese a pertenecer a la Resistencia, trabajó en una productora alemana durante la ocupación.
(4) Juan Bautista Vicens de la Llave (1895-1959)
Ingeniero y hombre de letras zaragozano, afiliado al Partido Comunista. Compañero y amigo de Buñuel, Lorca y Dalí en la Residencia de Estudiantes. Organizó la red de Bibliotecas Populares de la República y fue responsable de la Librería Española de París. Exiliado en México, murió en Pekín, donde trabajaba como técnico en la radio, enviado por el PCE.
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